viernes, 29 de abril de 2011

CULTURA E IDENTIDAD


CAPACIDAD:
 CONSTRUCCIÓN DE LA CULTURA CÍVICA
 Analiza las características étnicas y lingüísticas de la población peruana y la importancia de la lengua materna en la configuración de la identidad cultural asumiendo una actitud de respeto y defensa de su identidad
I.- CULTURA: Conjunto de creencias, símbolos, valores, costumbres, tradiciones y memorias que son comunes a un grupo, lo cohesionan y le dan sentido de pertenencia  a una comunidad.
L a cultura se refiere a un grupo de personas que se encuentran unidos por tradiciones, costumbres y modos de vida común. En este sentido, la cultura es el espíritu común que une  a un grupo de personas y que lo hacen reconocibles y particulares.
La cultura genera en las personas sentido de pertenencia, es decir, nacer y vivir en un espacio cultural definido  hace parte de esta colectividad  y comunidad, por lo cual se asumen deberes y derechos particulares.
En una nación pueden coexistir diferentes culturas, como es el caso peruano, donde viven culturas originarias junto con culturas descendientes de africanos, asiáticos y europeos.
Elementos de la identidad cultural: El idioma, la vestimenta, la música, las costumbre, la religiosidad, el medio geográfico.
2.- DIVERSIDAD ÉTNICA Y LINGÜÍSTICA EN EL PERÚ: Una dimensión que define la diversidad humana es la étnica o cultural, que va mas allá del color de piel, y los rasgos físicos. Se expresa en la forma de vida, los sentimientos, las creencias, el sentido de pertenencia a un territorio, la religión, los símbolos que estructuran lo femenino y lo masculino, entre otros elementos.
Si bien es cierto que en el Perú de hoy coexisten diversas culturas y muchos grupos étnicos, perviven todavía formas de discriminación , por lo cual es fundamental contribuir al desarrollo de una cultura de tolerancia que tenga como base el aprecio positivo del otro, el respeto por el que es diferente.
3.-DIVERSIDAD CULTURAL: Todas las personas y grupos de personas tienen una manera de ver el mundo, de comprenderlo e interpretarlo, de relacionarse con la naturaleza, de establecer reglas, de celebrar la vida o entender la muerte, y que esto se vea representado en las diversas danzas, en la música, las tradiciones, etc.
Esta diversidad, a la que se le denomina diversidad cultural, es la mayor riqueza del Perú y permite, en cada lugar del territorio nacional, disfrutar de las variadas formas de vivir y de estar en el Perú que tienen los diferentes grupos culturales. Cada uno de ellos aporta, desde lo suyo a la construcción del país.
El perú es la suma de las culturas, es producto del mestizaje de las mismas, de la fusión que se ha dado a lo largo de la historia entre culturas diversas.asi com la cocina peruan es la mezcla de especies y productos de diversas procedencias, el Perú de hoy es también producto de la interrelación de sus diferentes culturas.
La promoción del respeto a toda cultura y su reconocimiento por la sociedad peruana en su conjunto se relaciona con la necesidad de una educación intercultural  en todo el territorio peruano, no solo en zonas no hispanohablantes. También se relaciona con la necesaria democratización de los contenidos de los medios de comunicación para  que ninguna expresión  cultural peruana sea desvalorizada.
La interculturalidad es un proceso de relación entre las diversas culturas, reconociendo la diversidad y respetando las diferencias, lo que permite el intercambio y la convivencia. La interculturalidad propone el diálogo y el mutuo respeto entre personas con procedencia étnica, de género o edad distinta.
4.- LENGUAS MATERNAS E IDENTIDAD CULTURAL: Los aprendizajes mas importantes de la vida se hacen en lengua materna. Es ella la que da la identidad, tanto individual como social.
La lengua materna es la primera lengua. Con ella se tiene acceso al conocimiento y a la comunicación que se aprende desde los primeros contactos de una persona recién nacida, especialmente en el vínculo de la madre.
La importancia de la lengua materna también se refleja en el nombre de muchos grupos; por ejemplo en la amazonia, el pueblo shipibo se identifica por la lengua shipibo, en el borde del lago Titicaca el pueblo aimara se identifica con el nombre de su lengua: el aimara.
En el Perú ha sido y sigue siendo muy difícil lograr el respeto  y valoración de todas las lenguas existentes en el territorio nacional. Incluso, no se les reconoce como lenguas sino que se les llama dialectos (vocablo que se usaba para la lengua de poblaciones minoritarias).
Esta percepción dio origen a políticas discriminadoras que han incidido en que muchas personas se sientas inferiores por el hecho de tener una lengua distinta del español, con lo que han llegado a negar su propio idioma y, con esto, a negar su propia identidad. Este sentimiento de inferioridad, o de poca autoestima, ha sido transmitido de generación en generación, lo que resulta una amenaza no sólo para la continuidad del idioma sino, también, un gran obstáculo para la construcción de una identidad nacional pluricultural y plurilingüe.
Hay que reconocer que las lenguas tienen vida, y por eso cambian y se transforman. Es difícil encontrar lenguas absolutamente “puras”, pues generalmente toman prestados vocablos o palabras de otros lingüísticos, gracias al intercambio que se da entre estos.
Recién, entre fines del siglo XIX se produjo una gran movilización de demandas por el reconocimiento de la cultura indígena, especialmente por la andina quechua hablante.
Estas demandas adquirieron un importante lugar en el escenario social, especialmente del centro y sur andinos, tanto en la prensa, en la narrativa y en el arte indigenista como en los primeros estudios arqueológicos y etno-históricos.
Investigadores como Julio C. Tello y Luis E. Valcárcel fueron los primeros en considerar que se debían crear museos nacionales para dar a conocer la riqueza de esta cultura. Hasta entonces no se valoraba la riqueza prehispánica.
En el siglo XX continuaron y se ampliaron las demandas provenientes de los afrodescendientes y las comunidades nativas de la Amazonía. Algunas de las voces más reconocidas fueron: Uriel García, José Varallanos, Emilio Romero, Jorge Basadre, Raúl Porras, Estuardo Núñez, José María Arguedas, Pablo Macera, María Rostworowski, Alberto Flores Galindo, entre muchos otros que debatían en sus respectivos momentos sobre los proyectos nacionales y las identidades culturales en un país en búsqueda de democratización social, cultural y política.
En el gobierno del general Juan Velasco Alvarado, a partir del año 1968, se trató de reivindicar una identidad nacional que pusiera en valor las artes populares y a los artistas tradicionales; además, se reconoció al quechua y al aimara como lenguas oficiales en todo el territorio nacional.

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